CARLOS BUSQUED: BAJO ESTE SOL TREMENDO


Bajo este sol tremendo es una novela, creo, sensacional. No pasa nada ahí —nada físico—, pero dos horas después de haberla leído se empieza a pensar en la posibilidad de no haber estado a la altura y empieza a gustar. Al menos eso me pasó a mí. Es esa sensación de amor tardío que se experimenta con Rosetta de los hermanos Dardenne, por ejemplo. Bajo este sol tremendo es una especie de mezcla de los hermanos Coen (Fargo tiene una estructura muy parecida: no pasa nada y pasa todo) y El extranjero (sobre todo en lo que respecta a la inercia —aunque en Camus esto se llama absurdo— de vivir/existir). 
No estoy diciendo que toma lo mejor de cada influencia y es una obra maestra —no me animo a tanto—, sólo estoy nombrando algunas puntas para graficar un poco de qué va la novela, que es de lo mejor que se escribió en los últimos años en el país.


ETIQUETAS

Automatismo. 
Hermanos Coen: Fargo
Camus: El extranjero.
Bukowski: estructura narrativa. 
Tarantino: algo que remonta a cierta atmósfera maldita hollywoodense. 
Comida chatarra como entretenimiento. 
Televisión como algo vital. 
Abulia en todos los sentidos. 
Marihuana como motor. 
Basura: analogía del cuerpo.

UN ARTE CALLADO

JOAQUÍN GIANNUZZI

Nuestros pies perfeccionan
el arte de entrelazar los dedos.
Unidas en la almohada
nuestras cabezas apuestan
a una boca perpetua.
Expatriados,
cerradas las puertas y las ventanas,
abrazados al desnudo oponemos
una ideología de lo callado
a la manera en que marcha el mundo
según la pantalla de la televisión.


Un arte callado

Giannuzzi es gigante. Un arte callado (Ediciones del Dock, 2008) es un poemario póstumo que reúne poemas inéditos y algunos que publicó en los setenta en diferentes revistas. El viejo poeta hace una crítica de la existencia, una crítica de cómo concebimos la idea de la Muerte, de Dios, de los Objetos con mayúscula. El tipo es una máquina cerebral, todos sus temas están tocados por esa capacidad del pensamiento de convertir lo cotidiano en ontología o pensar un Dios con diferentes caretas mientras alguien toma un café sin azúcar. Se pasea por temas universales parándose sobre los objetos o sobre situaciones triviales. Es ese mecanismo el que la da vida a sus conceptos, y son esos conceptos lo central en su poesía.