CONDUCIENDO DURANTE LA NOCHE


Conduciendo durante la noche,
llevo a mi padre —que duerme a mi lado—
hacia su casa. Así, con la cara distendida,
parece más joven: podríamos ser amigos
mi padre y yo;
pero tengo 24 años
un carnet de conducir
y la certeza de que todo empezó por mi viejo.
Debe haberle costado mucho tiempo
esta tranquilidad de abandonarse frente a mí.
Por eso, cuando estaciono el auto
junto a unos árboles
y lo beso en la frente estoy tranquilo:
no tenemos la culpa de ser herederos
del mismo crimen.




Fabián Casas, Tuca (1988-1990) en Horla City y otros.